Vamos a ver, el cliente tiene derecho a la devolución del producto, y da igual si tiene defectos, o no. Simplemente, no has quedado satisfecho cuando lo has examinado en casa, y ya está. La ley prima, en el comercio electrónico, y con pocas excepciones (casi todas relacionadas con productos donde puede existir un problema de higiene, o a servicios ya prestados. Ninguna excepción válida contempla un televisor), los derechos del cliente, sobre los del vendedor. El vendedor debe además informar al cliente sobre este derecho de desistimiento y proporcionar toda la documentación necesaria para ejercitarlo. En caso contrario, el plazo para ejercer el derecho de desistimiento será de 12 meses, y no de 14 días.

En principio, y si se ha informado previamente, el vendedor puede exigir al cliente los costes de devolución, pero debe hacerse cargo de reembolsar los gastos de envío, si han sido abonados por el cliente.

Ahora bien, yo nunca haría referencia a posibles problemas o defectos de fabricación para hacer una devolución, salvo que estos sean muy claros. Por ejemplo, el televisor no se enciende, o hay una enorme mancha roja que cubre el 90% de la pantalla. Este tipo de razones, siempre abren la posibilidad al vendedor de remitir al servicio técnico de la marca, a decir que "entra en especificaciones" o bla, bla, bla. Simplemente, se devuelve el televisor porque no estamos satisfechos, y punto.

Siempre dentro de los 14 días que marca la ley. Más allá, pues habrá que contar con la buena voluntad del vendedor, y el servicio técnico de la marca, en el periodo de garantía.

Como en cualquier otra cosa, siempre nos encontraremos con buenos, y malos vendedores. En este segundo caso, es posible que nos toque denunciar, pedir arbitraje,... para que se respeten nuestros derechos. Personalmente, siempre intento comprar a vendedores con una fama establecida de respetar la ley, sin necesidad de denuncias.