Cita Iniciado por jmml
mi objeción tiene que ver con el hecho de que pedimos cosas a las sociedades humanas, a cualquier sociedad humana próspera y hasta cierto punto libre, cosas que, de cumplirlas, las convertirían de inmediato en casi divinas (y no hago sino plagiar un argumento del adriano de yourcenar)
tan divinas y tan deseables que, acto continuo, se convertirían en materia a punto de extinción, libertad incluida, cuyo uso y disfrute, por cierto, no consta a lo largo de la historia ni en parte alguna que se haya obtenido repartiendo besos y abrazos
A esta teoría, o mejor llamémosle suposición, le faltan demasiados pasos intermedios y sobre todo carece de razones científicas o históricas. Lo que le sobran son razones ideológicas, creo yo.

Augurar el destino de una sociedad inalcanzable, cuasidivina, es decir, falsa, no deja de ser un sofisma como un piano. ¿Cómo se puede augurar la extinción de algo que nunca existirá? … al menos espero que no se refiiera a comunas hippies o algo por el estilo, un mínimo de seriedad.

A esa elucubración yo le antepondría, puestos a elucubrar, la elucubración contraria: las sociedades humanas que desconfían de sus sociedades vecinas de congéneres, cuando se cagan en las reglas en las que se fundamentan, apelando al riesgo del vecindario, al miedo y su difusión interesada, casi siempre han devenido en espirales de violencia, y demasiadas veces en guerras de exterminio. Lo cual se suma a la insensatez de atentar contra las mismas bases de lo que defienden ¿violencia para garantizar la paz? ¿represión para tener libertad? ¿golpes de estado dirigidos a restaurar democracias? Las justificaciones argumentales consiguientes casi siempre tienen perfiles similares y entran en el campo de la historioficción. Algo del tipo “si no es por las bombas de Hiroshima y Nagasaki, por los asesinatos de Tianamen, o por la Operación Cóndor, se hubiera derramado mucha más sangre a posteriori”, etcétera ¿y ustedes como lo saben? ¿son familiares de Rappel? Me temo que no, que casi siempre sobran intereses ocultosy falta transparencia. Algo parecido opinaría Hitler de los judíos, supongo, aunque ahora sepamos que compartía con estoos el 99,9 % de su mapa genético. En resumen, elucubro que las sociedades humanas que se acercan a lo inhumano, no a lo divino, sino a lo diabólico, tienden inevitablemente a su autodestrucción.

Es la desventaja de las visiones competitivas respecto a las cooperativas. Según las primeras, unos ganan siempre a costa del resto, y por eso acepta el riesgo de perderlo todo con tal de ganar algo. En las segundas, todos pueden ganar a costa de nadie, y por lo tanto, casi nunca conviene arriesgar lo más mínimo.

el comportamiento humano es eso precisamente, esa mierda, entre otras cosas, algunas admirables
Más o menos la cantinela de siempre, partidario de la barbarie y el mamporreo a fin de mantener el orden mundial, nacional, regional y quien sabe si incluso local, laboral y hasta familiar. Que viva el feudalismo, violencia, el sometimiento y la inframoralidad reinante que advertimos en el espejo de nuestra propia alma.

Lo más gracioso es que para ello se apele a una ideología ajena o mal entendida: un liberalismo no para garantizar la libertad, sino el que me dejen libre para tirar bombas a discreción contra la legalidad mundial, para cargarse el sistema fiscal, o lo que se tercie. Por resumir, sería un liberalismo antisistema, o como decía aquel, liberalismo con lo ajeno y proteccionismo con lo propio.