España entera está llena de chicos como estos que llegaron de niños desde Marruecos, sin familia, sin arraigo, sin valores. Son fáciles de manipular, de adoctrinar. Muchos de ellos apenas conocen el Corán, ni son religiosos, algunos han sido delincuentes pero en poco tiempo pasan a ser integristas fanáticos dispuesto a cometer atentados indiscriminados. Tenemos un grave problema en toda Europa, y la xenofobia no es buena, pero el buenismo progre tampoco.
Nadie entiende que chicos "normales" se conviertan en asesinos de la noche a la mañana pero hay muchos chicos "normales" que deciden y se alistan en ejércitos para matar gente que no conocen porque sus sociedades, sus películas, sus vecinos, les dicen que eso es lo correcto, a estos chicos les comieron el coco como se lo comen a tantos otros crios por el mundo en nombre de banderas, religiones, etnias, son solo el arma desechable que usan los ideólogos de la muerte.