No estoy de acuerdo que se regule por ley trabajar hasta 13 horas diarias.
Unas ocho horas para dormir y una o dos de transporte dan para poco más.

Tan absurdo como si regularan las 8 de trabajo más tres en negro -que se sugieren en algunas empresas- porque se viene haciendo.

Otra opción es no regular nada y trabajar dieciséis como antaño.

O propuestas como la de alcanzar las 35 semanales. El punto de compromiso entre rentabilidad y abuso no da para mucho.