Este colectivo, a la sazón uno de los mejores pagados del planeta, se está ganando a pulso ser uno de los más odiados.

Aunque tuviesen razón, que lo dudo, la pierden con sus métodos : no tienen ningún derecho a hacer lo que hacen.

Yo con este sindicalisamo salvaje y chantajista sería muy radical . En los años 80, en Estados Unidos, sonada fue la huelga de esta gente que colapsó dicho país, en donde el transporte aéreo es mucho más importante que aquí. Entonces, el presidente era Reagan y los echó a todos a la calle. Estados Unidos no ha vuelto a tener problemas de controladores hasta la fecha.

No hace mucho, lo mismo hicieron los sindicatos con el Metro de Madrid "Si Madrid revienta, que reviente", era la consigna. Pero la Comunidad de Madrid no cedió al chantaje y el hecho es que cuando la huelga general de septiembre pasado, precisamente uno de los fracasos de Madrid fue la normalidad del funcionamiento del Metro.

En lo que a mi respecta, el gobierno tendrá todo mi apoyo si pone fin a estas huelgas en las que se toma por rehenes a los ciudadanos jodiéndoles sin piedad. Es más, le animo a ello, a que le eche huevos, haga todo lo que pueda hacer y exija responsabilidades civiles, que las hay, cuando no penales y que actúe con la misma falta de piedad contra ellos que esta gentuza, porque lo es, está teniendo para con sus conciudadanos . Y si se van a la calle, que se jodan, que bien se lo merecen.

Palo, palo y palo . No sólo no queda otra, sino que es lo merecen así como a todo aquél que rete al país, como éstos.