Supongo que a Curtis, y a muchos otros, nos sorprende que trinquen a gente progre en estos bajos menesteres, más que nada porque ellos suelen presumir de ser los paladines de una supuesta superioridad moral que la izquierda tiene sobre la derecha (ya sabes, opresor y oprimido).
El de derechas está ya condenado a priori, pero es que a veces me da la impresión de que un progre no es más que un facha al que no le permitieron elegir.