Mi mentor en cervezas, mi tío Lorenzo, me decía que la mejor cerveza es la que menos ha viajado, la que se consume más cerca de la destilería.

Esa regla funciona cuando te acostumbras a un sabor determinado en la zona de origen, y luego la pruebas en otro sitio, normalmente en casa.

En Canarias, donde vivo, hemos tenido desde siempre acceso al mundo mundial en todo, por lo de puertos francos en su momento etc (mucho ha llovido desde entonces), y sin embargo, como la cerveza de aquí (Dorada o Tropical), no nos sabe nada.

Eso no significa que sea la mejor del mundo. Sólo es la que se produce más cercana.
Y de sabores, además, no se puede pontificar. Cada uno, como el culo, tiene el suyo.