en esta línea desaforada y paranoica, pero del otro bando, recomiendo:
Para leer al pato Donald. Comunicación de masas y colonialismo, de los insignes tontos Armand Mattelart y Ariel Dorfman

sus vais a enterar de lo que es una teoría conspiranoica bien tramada, con el tío gilito a la cabeza, y los sobrinitos de donal talmente representados como sodomitas pacientes y demás

si es que lo que pasaaaa, que diría el otro gilito, es que la derecha va cogiendo maneras, y contraataca con las mismas armas que sus colegas de tabardo y porrete marxista, y ya la tenemos liada

en lo que a mí respecta, pues que me place que algunos empiecen a recibir de su propia medicina, que a lo mejor así abandonan la rebotica esa de la ética y la superioridad moral del dedo en el culo y empiezan a pensar en algo original fuera aparte de los manidos bálsamos de fierabrás

propicios

posdata: y blas se lo hacía con epi, que quede claro (marditos roedores americanos degenerados )