Se acercan días de sangre y lágrimas.

La cifra de 2.000 botes de gas lacrimógeno choca con la nula utilización que se hace de este tipo de material antidisturbios desde 2003, según el Ministerio del Interior. El departamento que dirige Jorge Fernández Díaz niega que los botes lanzados durante los disturbios acaecidos tras las Marchas de la Dignidad, el 22 de marzo de 2014, fueran de gas lacrimógeno. Los tres botes fueron, según la versión oficial, de humo.
En cuanto al gas lacrimógeno adquirido, Interior asegura que no se utiliza desde los incidentes con motivo de las manifestaciones contra la guerra de Irak, hace 12 años. A pesar de ello, Interior adquirió en 2014 un total de 2.000 botes de gas lacrimógeno a Falken, a los que hay que sumar otros 2.000 de esta última convocatoria.
Interior compra 2.000 botes de gas lacrimógeno a la empresa de la familia de un político del PP - Iniciativa Debate
http://www.boe.es/boe/dias/2015/07/0...2015-21767.pdf