CNN+. En declaraciones al periódico "Daily Mail", Dannat
advierte de que si los soldados británicos no dejan "pronto" el país árabe la situación empeorará en Irak y en la propia sociedad británica.
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Nuestra presencia en Irak exacerba las dificultades con que nos enfrentamos en todo el mundo", señala en la entrevista, de la que al parecer no había informado al ministerio de Defensa.
Ante el argumento del Gobierno de Tony Blair de que las tropas internacionales están en el país árabe para impulsar la democracia y ayudar al Ejecutivo electo, el general recuerda: "
Estamos en un país musulmán, y la opinión de los musulmanes sobre los extranjeros que están en su país es bastante clara".
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Como extranjero, puedes ser bienvenido si te invitan a un país, pero a nosotros no nos invitaron los iraquíes en aquél momento", arguye.
La campaña militar del 2003 fue, en la práctica, "una patada en la puerta" para entrar en el país, critica.
Según el militar, el Gobierno laborista fue "ingenuo" al plantearse como reto instaurar una democracia liberal favorable a Occidente en ese país de Oriente Medio.
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Creo que la historia demostrará que la planificación de lo que debía pasar tras la exitosa fase inicial de combate fue pobre, probablemente fundamentada más en el optimismo que en un plan coherente", afirma.
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Cualquier tipo de consentimiento de los iraquíes que hubiéramos podido tener al principio se ha vuelto intolerancia", explica.
Dannatt se ha mostrado más optimista en cuanto a las perspectivas de las tropas británicas en Afganistán, donde, bajo el mando de la OTAN, se enfrentan a los insurgentes en una batalla más cruenta de lo esperado.