Ciertamente es un tema profundo, es EL TEMA, capaz de dividir a la sociedad como casi ninguno.
Por eso estoy de acuerdo con Peck en plantearlo con todo el rigor y respeto posible, al menos al principio... aunque bien es cierto que cuando por un lado tienes la posibilidad real de una niña de 16 años aborte sin saberlo sus padres y por otra un cura con un póster de un lince al lado de un bébé, la cosa está muy jodida.
No será ninguna sorpresa si intento buscar el equilibrio...