Sin duda, el mérito de mantener cierto nivel de calidad de canto (no he visto más actuaciones para considerar) dentro de una situación no propicia para ello lo tiene esta señorita. Pero más su valentía ante el desprecio a su fealdad, que ya sospecharía.

Si este caso le ayuda a ella a mejorar su nivel de vida, su autoestima (de precisarlo) y las relaciones con otras personas,bienvenido sea este show business

y si, buscando más el fondo del fenómeno, alguno caémos en la cuenta de la necesidad de cariño que precisamos todos (*), indistintamente del nuestra condición, como seres humanos, quizás sería perdonable que algunos tengan como medio de vida los defectos de otros,

(*) Susan declaraba a la TV que lo único que quería es que "algún hombre la besara", y es triste pero es así.