Yo también tengo muchas ganas de conocer a fondo la A1.

Tengo con SONY una singular relación de cariño. De joven, SONY era para mí un sinónimo de diseño, calidad y excelencia, pero también era sinónimo de precios inalcanzables, de modo que, aunque envidiaba los aparatos SONY, tenía que contentarme con comprar los de otras marcas.

Ahora, de adulto, he visto con tristeza cómo SONY dejaba de ser una marca de referencia en casi todos los segmentos: ni mi televisor, ni mi Blu Ray, ni mi equipo de música son SONY. Por eso ahora tengo la esperanza de que SONY vuelva a ser lo que fue en los años 70 y 80.

Perdón por la digresión sentimental.

Saludos cordiales.