Yo no soy de ningun partido en concreto, pero sí me fascina, sea el partido que sea, que se normalice el negociar amnistías y cambios en el Código Penal como parte de una negociación para formar un Gobierno. Y además no hacerlo de tapadillo, sino nada menos que la vicepresidenta yendo a reunirse con un señor prófugo de la Justicia. Desde luego me da igual el partido que haga eso, me parecería igual de inconcebible, y no creo haya precedentes en ninguna parte del mundo.