Excusatio non petita, accusatio manifesta. El aumento del 37 % en el uso de centrales de gas tras el apagón del 28 de abril confirma que aquel día la red operaba con muy poca inercia.

Las turbinas de gas de ciclo combinado, más caras pero estables, han pasado del 12 % al 18 % de la generación media en solo dos semanas. El día después del apagón, su producción se disparó un 157 %.

Aunque el Gobierno insiste en que la energía solar no fue responsable, expertos señalan la falta de inercia y de inversores adecuados en muchas instalaciones fotovoltaicas como uno de los factores críticos. Red Eléctrica ha optado por incluir centrales de gas en horas donde no serían necesarias desde el punto de vista de la demanda, solo para estabilizar voltajes y evitar nuevos colapsos.

Esto tiene un coste: entre 5 y 10 €/MWh adicionales, que no siempre se reflejan en el mercado mayorista, pero sí impactan en la factura de los consumidores. Y si con cinco de los siete reactores nucleares en funcionamiento ya se está quemando mucho más gas, ¿cuánto más habrá que quemar si cierran los siete como pretende el Gobierno?

Conviene recordar que el gas natural no es gratis ni autóctono: el mayor proveedor de gas de España es Argelia (alrededor del 40 %), seguido de Rusia (20 %) y Estados Unidos (18 %).

Mientras el Gobierno asegura que «nadie lo vio venir», Red Eléctrica y la CNMC llevaban dos años advirtiendo de la necesidad de reforzar el sistema ante la creciente inestabilidad de la red.



Spain Boosts Costlier Gas Power to Secure Grid After Blackout

https://archive.ph/2025.05.19-100026...after-blackout