La acabo de ver en un cine abarrotado de escepticos, que como yo, íbamos en busca de suerte. Los que ya me conocéis ya sabéis que soy de fácil conformar, así que medir mis palabras a vuestro gusto:

El chico lo intenta, de verdad, y no va por mal camino, aunque le queda mucho por delante. No se puede quitar esa cara de "no saber muy bien qué hacer", pero con la ayuda de su padre, acaba convenciendo.

Un argumento con final previsible y sin mucho misterio, pero agradable a la vista y sonido, que hará las delicias de nuestros equipos.
La peli no decepciona, aunque tampoco merece segunda parte. Si llueve o no tenéis nada mejor que hacer, palomitas y a verla!