Una que vi en su momento en el estreno allá por los 90. No me enteré de nada ni la presté mucha atención, principalmente porque el verdadero espectáculo lo tenía sentado a mi lado. La película se llama "The Comfort of Strangers" (El Placer de los Extrańos) y he podido disfrutar de ellos en una versión reinstaurada en Filmin. Está dirigida por Paul Schrader, uno de los grandes guionistas de cine pero bastante irregular como director. El guionista es Harold Pinter una de las glorías británicas de las letras, tanto como dramaturgo como guionista o poeta, además de otras actividades, que en este caso es el responsable de la adaptación de un relato de Ian McEwan, un gran novelista inglés. Una coproducción Italo-Británica con un buen plantel de actores; Christophen Walken, Natasha Richardson, Helen Mirrell y Ruppert Everett. La historia se desarrolla en Venecia y es bastante turbia, sexualmente mórbida y plagada de referencias perversas. Natasha Richardson reluce como una manzana recién cogida y Christophen Walken demuestra que se mueve en unos espacios de la interpretación totalmente diferentes. Otra vez más que posiblemente sea uno de los actores que mejor cuentan una historia en el cine.



La película me ha gustado bastante para un relato tan sórdido y pertenece a esa lista exclusiva de films que cuentan con Venecia como un personaje más, pero no de una Venecia idílica y soleada donde el romanticismo salpica los corazones a golpe de gondolero. Aquí Venecia es un paisaje decadente, donde los palacetes se alzan sobre un suelo de alcantarillas y podredumbre, como en Muerte en Venecia, Amenaza en la Sombra, Indiana Jones y la Última Cruzada... quizás esta última no.

La banda sonora es de Angelo Badalamanti en su vena más romántica.

Saludos