Las palabras "amor" y "odio" tatuadas en los nudillos, como Cain y Abel, en las manos del predicador Harry Powell, de la noche del cazador.

El citado y exquisito Hannibal Lecter de El silencio de los corderos.

El hombre del saco Freddy Krueger de Pesadilla en Elm Street.

Jason Voorhees de Viernes 13.
Michael Myers de Halloween.
Frank de Hasta que llegó su hora.