Yo tuve la adolescencia en los 70s, y compraba vinilos a tutiplén, más los que compraban mis padres y mi abuela.

Lo que me ha hecho gracia es comprobar que, al parecer, los compradores actuales de vinilos, en muchos casos, ni siquiera tienen tocadiscos para escucharlos...

Obviamente, esta que vivimos ahora es la edad de oro para escuchar música.