Yo no sé como calcular la grandeza del arte de la ya difunta Carrá (¿Pero cómo se puede morir alguien así?), pero alguien que es capaz de crearse su propio estilo musical, un cuerpo tan rumboso y una baile tan energético como descoyuntante y un optimismo tan contagioso es una categoría en si misma.

A mi siempre me ha ha parecido que tenía un talento de lo más singulares para las letras, capaz de introducir los temas más abstrusos de la forma más sorpresiva y con un sentido del humor de lo más calentorro sin caer nunca en la vulgaridad (su insuperable "El santo me engañó el santo me engañó, el santo me engañó, el santo me engañó. ¿Dónde está el sadismo, dónde el masoquismo? ¿Y o que él me prometió?"). En fin, que nadie ha tratado los problemas de pareja con tanto desparpajo.. como eso de "mi dedo está encendido de tanto marcar por todo mi cuerpo... insuperable.

Es ideal para desinfectarse después de una sesión de Björk o Nick Cave o si se te hace bola con Nieztsche o Kierkegaard Rafaela tiene algo que decirte; Para hacer bien el amor hay que venir al sur, Caliente-Caliente Uhuuaaah, Qué dolor, qué dolor... una mujer en el armario.

Musicalmente nos dejó un temazo como el Rumore, ese pelotazo que mezcla disco, glam, pop y algo de rock.



Cuore, Bati Cuore, Rafaela Carra.