Desde luego, no solo es un extraordinario cineasta sino uno de los compositores más singulares (e influyente) de bandas sonoras. En el apartado del terror ha establecido un canon de crear una textura sonora de terror latente manteniendo una tensión casi imperceptible. La depuración de formas cuasi minimalistas con electrónica es uno de sus sellos más personales. No solo puramente en el terror pero además de las consabidas Halloweeen y esta que mencionas yo añadiría la del Asalto en la comisaria, Big Troubles in Little China, En la Boca del Miedo (magnifica película también) y la de Escape de Nueva York, entre otras que seguramente dejo en el olvido.
Saludos