Llamadme sentimental, como dicen algunos, cuando leí la carta completa de Mozart del 31 julio de 1778, se me caían las lagrimas de como explicaba y se exculpaba al padre por la muerte de su santa madre...

Anteriormente Mozart de camino a Paris, escuchó la renombrada Orquesta de Mannheim, famosa en toda Europa por su precisión, cambios de expresión, y los famosos crescendo, que llebavan las notas del pianissimo al fortisimo, y explosiones de estrepitosos Tuttis. Los compositores de Mannheim planeaban su sinfonía para mostrar la capacidad de esta gran orquesta.

Mozart en Paris, gracias al "Concert Spirituel" y a su director Joseph Legros, escribio una de las sinfonias para la mayor orquestra inimaginable por entonces, que pretendia ser la mejor de europa. Comienza con un Fortissimo-unisono de cuya precision la orquestra de Paris estaba tan orgullosa, y del que Mozart se burlaba:

"Cuidé de no olvidar el primer golpe de cuerda, y esto es ya suficiente; !que alboroto hacen los bueyes aquí con esa artimaña! Que me lleve el diablo si observo alguna diferencia! Ellos comienzan todos juntos, exactamente como se hace en todos los lugares!"

El orgullo y la nación francesa para Le Gros, declaró la mejor sinfonía que se hubiera escrito jamás para su serie, y el público quedó encantado con ella, pero... el compositor siguió sin empleo. Viva la Françe!