Lámparita mágica. Gracias a Ali hemos perdido casi 3 meses entre esperas, pérdidas de paketes, disputas y nuevos pedidos... Tiempo provechado para hacer virguerías en la programación del Arduino, algo hemos sacado de la mala experiencia. Mando a distancia por IR (el Arduino identifica y se aprende casi que cualquiera), subir, bajar, PWM para cambiar velocidad, innecesario pero trasteado está, encender y apagar el regulador de las lámparas, apagarlo al mover altura, apagarlo siempre al llegar arriba, etc, a gusto del consumidor.
Ha sido un poco locura hacer el carrete recogecable con la impresora 3D, primero en PLA y luego en PETG ya que no me convencía el PLA. Con el PETG se complica el tema y por supuesto con lo gafe que soy, hasta se me ha roto la impresora y de nuevo esa tienda maravillosa...