No hace falta poner arandelas, tan solo pequeños discos o cuadrados autoadhesivos de fieltro o espuma EVA, de los que hay multitud en las tiendas de brico. Estos se pueden pegar en la placa de soporte del proyector sin más complicaciones. Eso evita el contacto directo entre el proyector y la placa y puede amortiguar ciertas vibraciones parásitas.

Un saludo del Oso