Hay una confusión, muy frecuente, con el tema de la impedancia de los AVR: los altavoces son los que tienen esas impedancias nominales de 8, 6 o 4 Ohm, no los AVR (la suya propia es muy baja, 0,1 Ohm p.e.).

Lo que sucede es que los fabricantes informa de la potencia de sus AVR con una impedancia de altavoz determinada, unos eligen 8 Ohm de carga, otros 6 y otros 4.

Por tanto todos los AVR pueden amplificar altavoces de 4 o 6 Ohmios aunque en sus datos técnicos no aparezca, pero hasta su límite de entrega de corriente. Y este el quid de la cuestión, que unos AVR tiene poca capacidad de corriente y te ponen que no uses altavoces menores de 6 Ohm.

Otros con poca corriente también añaden un sistema, por soft (en el setup) o por hard (una clavija) para proteger al AVR ante demándas de corriente que no sea capáz de entregar, evitando clipping o/y entrada en protección.

Por tanto, lo primero a conocer de un amplificador (o AVR) son los Amperios o Intensidad de Corriente que es capaz de dar, luego con ello podremos traducirlos a vatios según la carga y a voltios, para calcular la presión sonora a determinada distancia según la sensibilidad de los altavoces. Y así de sencillas son estas cosas.