Pasa o pasará como con los formatos de música, que no más es mejor, por más resolución no la preciamos pues a nuestras distancias y los tamaños asumibles nuestro ojo no la apreciará, igual que nuestros oidos no aprecian más detalle ni más extensión de frecuencias, el límite biológico ha sido superado por el técnico hace tiempo. Solo a partir de tamaños propios de proyectores será visible el aumento de resolución y ahí es donde podremos darnos ese gusto a partir del momento de que hayan contenidos, claro.