El reel-to-reel siempre ha sido para unos pocos. Está entre eso, y la frikada.
Con mucho, lo que más determina el sonido seguirá siendo los altavoces y la sala. La física es tozuda.
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Un monstruo toca a tu puerta. No quieras abrirla…¿o si?
Ha nacido el B77 MK III Stereo Tape Recorder.
El epítome del sonido analógico. Una sombra del pasado se levanta como si nada más en el mundo del audio haya evolucionado con importancia como para destronar el “Reel to Reel”
Son muchos los que alaban el sonido “cálido” de lo analógico, cuyo representante teórico es el plato, giradiscos o tornamesa. Ese artilugio al que por extrañas razones le niegan su muerte y honroso entierro…a base de vender tecnología del pasado supuestamente renovada (algo muy discutible, viendo las correas y los motores directos controlados por cuarzo) a precios desorbitados (o algo menos) y un festival de reediciones de vinilos, algunos verdaderas joyas de la masterización exclusiva para el medio, otros escandalosas estafas provenientes de masterizaciones para CD adaptadas a un plástico vendido a precio de aúreo.
Naturalmente, no hay que olvidarse del “ritual”, del coleccionismo, de la nostalgia … y de todas las subjetividades que se aluden, incluyendo que la distorsión armónica que provee aquélla “calidez” da un toque de “humanidad” al sonido que, supuestamente (ejem ejem) lo digital le roba al oyente.
Hay otro elemento en todo este embrollo que pocos citan y que yo me atrevo a apuntar; el plato es un vector, un intermediario físico que enlaza al oyente con la producción del sonido, la música. Un sistema digital, con fuentes tipo CD, SACD, Streamer…no permiten una interacción tanto al tacto como en el visionado físico de la producción en tiempo real del fenómeno musical como puede hacer un artilugio que se mueve y ofrece fricción a los ojos. Es movimiento, es algo que nuestro cerebro puede interpretar como un proceso en el que, de alguna manera, participar, ya más pasiva, ya más activamente. De hecho, algún CD ha salido al mercado permitiendo que la bandeja se mantenga abierta y pueda observarse el propio CD dando vueltas, a modo de una curiosa imitación del giro de un giradiscos.
Pero…no, el plato no era ni es el rey de lo analógico. De hecho, nunca lo fue. Su llegada al entorno doméstico se debió a encontrar un método accesible económicamente para poder disfrutar de la música mediante copias que se vendieran en un mercado masivo. Sin olvidar, por supuesto, las cintas de casette, con la problemática que ofrecían respecto al soporte y calidad sonora.
El Reel to Reel era “the real thing”. El magnetófono de bobinas abiertas. Algo que muchos desearon que pocos elegidos llegaron a disfrutar. Parecía, de hecho, un artilugio propio de los estudios de grabación y masterizado, algo más asociable con el mundo profesional de la producción musical, y no tanto de los entornos domésticos. Por no hablar que el uso de las bobinas, además del cuidado y mantenimiento que este mecanismo de grabación y reproducción requería.
Hoy Revox vende el B77 MK III al módico precio de 16.995,00 €.
Con estas anunciadas ventajas:
Calidad de sonido de estudio
• Motores Revox originales
• Eje de cabrestante (capstan) especial y nuevo rodillo de presión, con dobles cojinetes de bolas
• Cabezales de cinta Revox originales mejorados
• Disfrute de la música analógica
• Contador digital
• Interruptor para la conmutación de ecualización CCIR/NAB
• Entrada/salida XLR balanceada
• Opción de ajuste para diferentes magnetizaciones durante la reproducción y la grabación
• Conexión para auriculares con acoplamiento en CC (corriente continua), bipolar
• El control de lógica pura sin computadora, software ni pantalla táctil garantiza la sostenibilidad y décadas de reparabilidad
Cada cinta cuesta entre 488 Euros y 910 Euros, dependiendo de si se opta por:
Tipo de Cinta Maestra (Master Tape Type)
• Master Esencial (Essential Master)
• Cinta Maestra de Edición Limitada (Limited Edition Master Tape)
• Edición Limitada Especial (Special Limited Edition)
• Master Estándar (Standard Master)
• Master de Estudio (Studio Master)
La pregunta es…
¿Qué opináis de este fenómeno? ¿una vuelta de tuerca para audiófilos de gran capacidad económica? ¿un renacimiento que viene a cubrir un espacio/nicho existente pero desatendido? ¿una frikada más de una industria que trata de revertir el avance del streaming y romantizar la copia física de calidad excelsa? ¿un golpe en la mesa para luchar contra la invasión “chi-fi” y sus polémicos aparatos?
Moved pieza, pardiez.
Spoiler:
El reel-to-reel siempre ha sido para unos pocos. Está entre eso, y la frikada.
Con mucho, lo que más determina el sonido seguirá siendo los altavoces y la sala. La física es tozuda.
Bueno, Albert.....si, no te digo que no. Desde luego, esto que dices es lo que proclama la posición más objetivista respecto a lo que influye en la excelencia de la audición. Lo cual no quiere decir que todo el mundo se apunte a ese carro, ni mucho menos. Aquí ya se sabe que el reduccionismo a lo meramente científico no es compartido por muchos. Y de ahí se puede pasar a las agrias polémicas de hoy en día entre los ínclitos JM Racero y F. Meza, o el renacimiento de los enfrentamientos rojoazulados de MatrixHiFi.
Y no es que pretenda huir de ese debate, ni mucho menos. Pero es que la cosa no iba por ahí.
Uno se ha acostumbrado a oír a muchos decir que el gran oasis analógico del sonido radica en el vinilo. En su "calidez", en su pictograma de la escena sonora. Vamos, que no pocos aseguran que lo que oye bien es un microsurco horadado por una aguja, y que lo que hay que adorar es al Dios de la limpieza ultrasónica y al uso de diversas cápsulas MM o MC para exprimir los secretos velados de la música.
El caso es que el éxtasis analógico no está ni ha estado nunca en el vinilo. Por eso traía a colación al nuevo Revox y cómo pretende ubicarse en el mercado.
Yo, personalmente, tengo un Magnetófono de bobina abierta Akai, convenientemente rehabilitado, y no negaré que tiene sus atractivos dentro de la experiencia ritualizada de reproducir una cinta. No diré, sin embargo, que esa audición analógica tiene, per se, unas cualidades insuperables. Supongo que otros sí lo harían. Por supuesto, Revox apunta ahí, con unas grabaciones de una masterización supuestamente excelsa.
A partir de ahí, supongo que habrá opiniones para todos los gustos. Sobre todo en un mundo de la audiofilia que vuelve a estar muy revuelto, polarizado y hasta radicalizado, donde el factor económico se ha erigido como un arma arrojadiza entre unos y otros. Lo que se suponía que podría ser una ventaja para facilitar el acceso al audio de cierta calidad -leáse, el chi-fi - se ha convertido en el eje de disputas bastante poco edificantes.
Y en medio de ello, tenemos todo este asunto del Revox y su apuesta por un producto ajeno a la obsolescencia programada y que pretende vender excelencia audiófila.
Saludos
Spoiler:
Es que no es de ahora, es de hace décadas.
Mi padre quería tener un reel-to-reel, pero al final siempre le echaba para atrás el coste del equipo, y de las grabaciones. Cuando se jubiló, mi hermana y yo le regalamos uno que disfrutó mucho, aunque desgraciadamente solo unos pocos años. Se la quedó en herencia mi hermana, y con el tiempo la vendió.
El que tenía un reel-to-reel pues juraba que era el non-plus-ultra, el Paraíso perdido del Sonido... con esos masteres impolutos que reproducía... cuando lo reproducían porque perdía calidad en cada reproducción y eso les atormentaba...
En fin, que siempre ha sido así. No veo nada nuevo en este equipo que se ha lanzado ahora. Efectivamente, el reel-to-reel y sus grabaciones eran considerados como el Shangri-La de la música analógica.
Personalmente, las experiencias ritualizadas me importan una higa. Desde que era un niño. Odiaba levantarme a cambiar el vinilo. O invertir tiempo en encontrar el disco que quería poner. Tampoco me parecía que el sonido del reel-to-reel que le regalé a mi padre fuera nada del otro jueves, aunque le mentía piadosamente al respecto, porque para él era algo real, y lo disfrutaba.
Supongo que, en cierto sentido, es como comprar un amplificador D'Agostino... Y no sólo en la parte analógica, por ejemplo acaba de sacar Chord un scaler, el Quartet, por 30k pavos, todavía más que el reel-to-reel Revox.
https://darko.audio/2026/05/chord-el...-million-taps/
En fin...
Bueno, obviamente aquí dejas meridianamente clara tu postura sobre el particular, que me parece muy respetable, por cierto.
Ahora bien, convengamos en que mucha gente no piensa y no siente así, por lo que la fenomenología del vinilo y todo su universo alrededor sigue disfrutando de, no sé bien si sus 15 minutos de prórroga de gloria o de un esplendor algo surrealista.
Solo es necesario visitar youtube y comprobar la cantidad de gurúes que cantan las bondades de las cápsulas y agujas.
Veamos, por partes...
Este Revox sí aporta algunas cuestiones novedosas, como las salidas balanceadas, el ángulo de ataque de los cabezales que disminuyen el desgaste acelerado de los mismos y algunas cosillas más sobre las que no me extiendo porque están a disposición de cualquiera que quiera investigar sobre ello. Y, además, el hecho de que manifiestan expresamente que no mantendrán una política de obsolescencia programada y que se garantiza la reparabilidad futura del aparato.
Bueno, esto tiene su interés, en la medida en que asistimos a la explosión de un fenómeno que ofrece precios baratos con, aparentemente, componentes de cierta calidad, aunque vestidos y encasquetados en materiales a menudo discutibles, y con el famoso tema de las fuentes de potencia que, de serie, no pueden ofrecer las potencias nominales anunciadas, y hay que comprar otras aparte que, curiosamente, no son tan baratas. Por no hablar de su durabilidad, que si se extrapola de otros aparatos que suelen usar fuentes conmutadas... pues...ya se verá.
Respecto a Dan D'Agostino..
Bueno, este vídeo ha dado mucho que hablar:
https://www.youtube.com/shorts/ZzjFiqc30FM
Sting con un Dan D'agostino y unos Magico en lo que parece que no es su residencia habitual, con una disposición no muy audiófila, pero con unos aparatos no solo muy caros sino de gran identidad dentro del luxury High End. Naturalmente, mientras unos dicen que es "porque se lo puede permitir, que para eso gana la pasta que tiene o debe tener, y no se va a poner un Fosi" otros comentan que es muy significativo que un músico reputado y que no se caracteriza precisamente por su "snobismo vital" opte, dentro de lo que conforma su mundo -que es la música- por determinadas soluciones.
Vamos, a lo que voy. Estamos hoy en un mundo en el que parece que se pretende que coexistan dos visiones muy antagónicas del sonido; una es la supuestamente muy accesible económicamente y que ofrece lo mismo que otras mucho más caras. La otra parece vivir completamente de espaldas a todo ello y se apoya en argumentos varios, como calidad y percepción de materiales, capacidad de ofrecer masterizaciones excepcionales para su reproducción (de ahí el ejemplo del Revox que he puesto) y percepción visual del conjunto como algo expresamente hecho para "ser lo que parece", objetos de cierta entidad que ofrecen la capacidad de actuar en un conjunto coherente u homogéneo, algo así como decir..."si, bueno, puedes comprar un clase D chino para acceder a la amplificación...pero..¿vas a mover unas Focal con eso cuando precisamente dices que los altavoces y la sala son el alma de la experiencia sonora?".
Por mi parte, asisto con interés a cómo va a acabar esto...o qué dirección va a tomar.
Saludos.
Spoiler:
Si las características del amplificador en cuestión son apropiadas para mover las cajas, da exactamente igual que sean chinos, ingleses o namibios. Que sean clase D, A o R2D2
En una prueba ciega moviendo las mismas cajas en la misma sala, nadie va a ser capaz de distinguirlos. Si cambias de cajas, o de sala, la cosa cambia.
¿No te ha gustado el upscaler de Chord? Es una ganga, por sólo 30k te resuelven todos los problemas habidos y por haber en el dominio temporal. Incluso, te ofrecen una entrada analógica. Imagina que enchufas la salida analógica del Revox al upscaler... El resultado final sería ya la cachaba.
En fin, una cosa es cierta. Lo importante en esto del audio, es disfrutar de la música. Puestos a elegir, lo mejor es siempre música en directo, en un teatro o una sala de conciertos.![]()
Estoy tratando de cogerle el "punto" al chisme...
No sé si la contención en precios esconde algo sutil y sibilino
Sin ninguna duda. Mirado de una forma aséptica y referido a la cuestión musical exclusivamente, no hay objeción posible a ello.
Ocurre sin embargo que la música, como tantos aspectos en la vida, es un negocio multifactorial, y las cosas acaban complicándose...o nosotros mismos complicándonos con esto.
Saludos.
Spoiler: