Muy interesante.

Aunque si que es cierto, eso de ver el vinilillo dando vueltas con la aguja "acariciando" o incluso "desgastando" en algunos casos (esos antiguos platos de nuestros padres 8) ) No deja de tener cierto morbo, que hoy se ha perdido con la desaparición del cd en las insondables cavernas de nuestros misteriosos transportes.
El poner un vinilo en el plato y situar la aguja en el surco tiene algo de ritual que se ha perdido en la era digital, por no hablar de la aparatosidad de las carátulas de los vinilos, con respecto a la de los cds donde casí hay que mirar con lupa los detalles de los diseños de las carátulas. Hay que golpetazo de nostalgia.

Saludos cordiales