Al final la solución se le ocurrió a ella: Dibujó un especie de mueble que en realidad está formado por varios paneles acústicos gruesos, de 350 mm, que rodean los altavoces, la tv, y ocultan todos los cables y que tendrá una repisa encima para ella poner sus adornos de manera que el sonido salga solo hacia el frente de manera que lo que haya a los costados no influya tanto.