Desde el punto de vista de la calidad sonora, a veces me pregunto si estamos hablando de alta fidelidad (hifi) alta fidelidad de excepción (hiend), y/o de gustos personales... porque hay una clara diferencia entre todo ello.

- Si hablamos de hifi o hiend... lo primero es tan sencillo como medir-analizar todos los parámetros posibles y ver qué mide mejor o más fidedigno (mayor linealidad, menor distorsión, menor CSD, mayor S/R, etc) en cada parámetro (no hay opinión alguna objetivamente pueda contradecir esos datos).


- La segunda reflexión seria comprobar en comparativa rigurosa (siempre eliminando sesgos ajenos a lo que queremos analizar) si "a oído" somos capaces de diferenciar entre ciertos aparatos que miden diferentes (si puede ser en nuestras propias salas)... ya que no siempre todo lo que mide diferente (todos los aparatos miden diferente, incluso entre diferentes unidades de mismos modelos).

- En caso de apreciar diferencias entre dos aparatos en dicha prueba rigurosa... lo siguente sería preguntarse cuál nos gusta más... donde de nuevo los blind test hasta la fecha dan resultados aleatorios para todos los gustos donde ni precio ni marca reflejan superioridad evidente sobre los otros. Y es que alta fidelidad o hiend probablemente no sean los "términos más acertados" para determinar lo que al final cada cual elegimos (nuestra verdadera afición): que no es otra cosa que buscar lo que más nos satisface (indiferente si mide bien o no); donde para llegar al nirvana en la máxima expresión no haya nada como optimizar sala y sistema para terminar de ajustarlo/personalizarlo con precisión de bisturí a gusto de cada cual (con paneles acústicos + ecualizacion).


Dicho esto, es cierto que hay estudios riguroso de los mejores ingenieros de sonido donde se conoce ciertos límites de audibilidad y ciertas tendencias relativamente generalizadas (pero que jamás unánimes) donde los sistemas tienes que cumplir unos mínimos a partir de los cuales los gustos ya son pasan a ser dispares (y ya no hay un "mejor o peor" para todo el mundo). Esos mínimos de calidad, se ha demostrado ya se logran desde aparatos bien sencillos suficientemente bien optimizados en sala, hasta de bien caros (evidentemente también suficientemente optimizados) mientras trabajemos al SPL donde ningún parámetro audible cante estar cerca del límite de uno de los sistemas... ya que si hay anomalías muy notorias (incluido por la sala en punto de escucha) tanto en unos sistemas como en los otros, canta tanto a peor como para nadie elegirlos en prueba rigurosa.


Un saludete