Al final todo en esta vida, y cuando digo todo, es todo, se reduce al gusto personal. Coca-Cola o Pepsi-Cola, Estrella o Cruzcampo, paella o fideua, Mercedes o BMW, rubias o morenas, blancas o negras, montaña o playa, heavy o clásico, y asi ... todo absolutamente todo lo que nos rodea.

No hay patrones, no hay nada establecido, no hay un solo punto de vista, cada uno de nosotros es único e inigualable.