Aquí es que hay varios temas . Uno el de grabaciones de clásica que se hacían con dos o tres micros como es el caso de la grabaciones de los discos Living stereo de los 50 y 60. En ese caso, cada pista es un canal y tal cual se pasa a formato digital (en este caso, DSD) sin tocar.

En otros casos, en vez de pasar a digital el master ya mezclado y tratado en analógico (como se hizo con los primeros CDs), se va al multipista original y se digitaliza cada pista por separado ( que pueden ser 16, 20, 24 o 48, las que sean) . Y la mezcla y/o editaje se hace en el mundo digital a alta resolución donde se suponen que existen las pérdidas que sí pudieran existir cuando eso se hizo analógicamente en su día. Y de ahí se saca el formato final .

De igual forma que en su día algunas cintas usaron filtros dolby A para quitar siseos, ahora podrían usarse filtros o programas digitales más efectivos . De ahí eso de las remasterizaciones que, en teoría mejoran, pero que nadie espere resultados espectaculares, pues donde no hay, no se puede sacar, y mucho menos si el remaster ya parte de un master digital a 16 bits (que los hay) . Ojo que hay mucho marketing.