No te preocupes, hombre; le envías alguna tarjeta virtual con algún osito rosa y una frase cariñosa y ya está. Eso sí; dudo que esté enfadado contigo porque, sinceramente, me niego a creer que alguien se llegue a enfadar, lo que se dice enfadar, con tus rocambolescas historias. Tocas un poco los cataplines, pero con cierta solvencia y elegancia.
Saludos,
Jgtx.