Yo no me obsesionaría con los tests. El televisor que has comprado es para que lo disfrutes tú. Naturalmente, hay personas para las que parte del disfrute es pasar tests, y hacer mediciones para calibrar con precisión o cualquier otro propósito. Pero en tu caso, y sólo para ver contenidos, si no aprecias ningún problema, no le busques tres pies al gato.

Algunos posibles problemas, como los tintes, son fáciles de ver en situaciones de uso relativamente frecuentes, por ejemplo abriendo la pantalla de búsqueda de Google. Pero si no los ves, es exactamente lo mismo, a efectos prácticos, que si no están.