Lo que dices está bien, pero ¿cómo se analiza así de profundamente a, no sé, 10 millones de autónomos y se decide quién ha aportado por el camino a la sociedad y quién se lo ha gastado en whisky y putas? (que los destiladores y las putas te dirán que ese es el que más les ha aportado, pero bueno). Y acaso es malo haber tenido un buen tren de vida mientras te lo podías permitir? Y acaso debe la sociedad protegerte cuando por temas de empresa, de repente te va fatal y tienes que bajar mucho ese tren de vida?

Vamos, que en el ejemplo que pones, el coche se puede vender, se deja de salir a cenar y se compra las camisas en el Carrefour y te queda sólo la hipoteca como carga fuerte. Los niños también pueden salir de cole privado, etc. Me refiero a que duele, pero se puede. Y si resulta que el casoplón que te habías comprado (la única deuda casi ineludible) te ahoga tanto, tanto, no sé... igual se te fue la pinza, no?