Si atendemos a su origen etimológico, una ecclesia no es más que una reunión o asamblea de ciudadanos convocados por el llamamiento de alguien. En ese sentido, podríamos asemejarlo a un mitin de los que se hacen en las campañas electorales cada cierto tiempo.

Sin embargo, cuando nos referimos a la Iglesia, estamos hablando de la Católica, Apostólica y Romana que, aparte de las características genéricas antes dichas, su significado se extiende al conjunto de toda la comunidad de creyentes (no sólo a obispos, curas y monjas). No sé si Damepan quiere lidiar con la cúpula de la Iglesia, que seguro que para él es más gratificante, o con el conjunto de los cristianos católicos y su organización, que quizás Damepan considere tan respetable como un club de fútbol o un partido político. O quizás no.