Si es por decencia, también habría que permitir que los que trabajan fuera de su municipio de residencia votaran en el municipio en el que trabajan, que los que viven fuera de su autonomía de origen pudieran votar en sus autonómicas (me pregunto qué pasaría con las elecciones en la comunidad autónoma vasca o en Cataluña), y efectivamente, que los que veranean habitualmente en un municipio pudieran votar en sus municipales.

No obstante, los votos de polacos, rumanos, etc., no pienso que se vayan a la izquierda. Los de cubanos, ecuatorianos o colombianos, tampoco mucho.