De gusanos es renegar de los muertos propios. Desde que el hombre conoce la civilación dar sepultura o incinerar los cadáveres es el mínimo común a toda cultura.
Ya el sol hería con sus rayos los campos, subiendo al cielo desde la plácida corriente del profundo Océano, cuando aqueos y teucros se mezclaron unos con otros en la llanura. Difícil era reconocer a cada varón; pero lavaban con agua las manchas de sangre de los cadáveres y derramando ardientes lágrimas, los subían a los carros. El gran Príamo no permitía que los teucros lloraran: éstos, en silencio y con el corazón afligido, hacinaron los cadáveres sobre la pira, los quemaron y volvieron a la sacra Ilión. Del mismo modo, los aqueos, de hermosas grebas, hacinaron los cadáveres sobre la pira, los quemaron y volvieron a las cóncavas naves.
En la antigua Grecia se concedían treguas para recuperar cada bando sus cadáveres y dignificarlos en la pira.
Aquí escupimos en la fosa común.


LinkBack URL
About LinkBacks


Citar