No el alza de los pagos de la hipoteca o el precio del petróleo, que no tienen control estatal, sino el lamentable papel que está haciendo el gobierno al permitir que se vulneren derechos básicos de las personas por miedo a aparecer en los medios de comunicación como represor.

Es lamentable que un 20% pretendan doblegar a todo el mundo y quien debe no haga nada para poner a cada uno en su sitio.

Una verdadera pena ser tan patéticos.