Esta mañana a las 6.40 ya estaba en la calle para correr en previsión de un día caluroso y menuda diferencia de carrera: los 10K en tiempo normal y sin cansarme con unas pulsaciones medias de 163, eso sí con una sudada tremenda pese a que estaba amaneciendo. Solo por haber visto amanecer hoy en la playa merecía la pena.