La negrita no la he entendido.La realidad es que ahora cualquiera se puede meter en tu intimidad sin orden judicial previa y eso puede ser muy peligroso.
¿Cómo voy a tener acceso yo a las conversaciones de ninguna otra persona, si no soy policía, ni juez, ni trabajo en el ministerio de interior (sean cuales sean mis intenciones)?
Entiendo creo, lo que me dices; pero yo seguiría sin encargarle a nadie la superpistola, y mucho menos pagarla a tocateja sin saber muy bien qué hacer con ella.
Por otro lado; recibo propaganda en el correo ordinario, recibo spam en el email, y en el móvil, me llaman al fijo bots comerciales, comerciales humanos, me llaman al móvil bots comerciales y comerciales humanos que a veces me preguntan mi nombre y si soy el titular de la línea; otras veces ya lo saben a pesar de que no conozco a ninguno de ellos (o de ellas) y sé con seguridad que no les he facilitado en persona los datos que ellos poseen.
Asumo que la información es libre y que siempre hay agujeros en la confidencialidad informática (en la otra aún creo)... ya me doy por espiado, ubicado, estudiado como consumidor de cierto perfil, muestreado y porculizado.
Por lo menos que también trinquen a los malos.
Aunque una ley orgánica con cara y ojos me dejaría ...gratamente sorprendido.


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Sorprendentes y de agradecer, en cierto modo, las declaraciones del Félix Sanz Roldán, director del CNI y que avalan lo que hemos venido diciendo en este hilo:


