Hay dos diferencias clave: por un lado, el 803 no lleva Dolby Vision. Por otro, monta Ambilight, que para algunos usuarios es muy importante (no es mi caso, a mí no me interesa el Ambilight).

Luego está el asunto de los problemas que tienen los LG 2018, que no parece que afecten a Philips.

Si estuviera forzado a comprar un televisor hoy, entre estos tres me quedaría con el Philips. Si no, esperaría a ver que nos ofrece el 2019.