Desde luego.

Al final, nunca se sabe para que se va a utilizar un edificio.

Hace unos meses, nadie sabía que hacer con el Donut de la Ciudad de la Justicia aquí en Madrid (bueno, en realidad nadie sabe que hacer con todo lo relacionado con la Ciudad de la Justicia, ese gran proyecto de nuestra presidenta, Esperanza Aguirre), y acabó siendo una morgue de emergencia durante unos pocos días.

Claro que lo de Eurovegas salió estupendamente. Creo que todavía se conserva la primera piedra.

Tan sólo un par de ejemplos para sugerir que, efectivamente, se necesita tiempo para juzgar con precisión que sucederá con este hospital de pandemias. Una cosa son los planos, las intenciones, incluso los edificios, y otra el destino final de la infraestructura.

De momento, parece claro que se ha invertido unos 100 millones de Euros en el proyecto, hasta el día de hoy. Por otro lado, se espera que empiece a funcionar en unas semanas. Seguramente dentro de seis meses, o un año, o un par de años, todos tengamos una visión más clara del éxito, o el fracaso, de la iniciativa.

Y por si alguien pudiera tener alguna duda, personalmente me encantaría que tuviera éxito. Y que esos millones de Euros, que muchos madrileños y muchos sanitarios piensan que podrían haberse invertido mejor, den finalmente un buen retorno a los ciudadanos de Madrid. Y a los de toda España que lo pudieran necesitar, por supuesto. Una de las (pocas) cosas que comparto con la presidenta de mi Comunidad es que Madrid debe ser siempre abierta, cosmopolita, dinámica y ser locomotora de toda España.