El Gobierno está desnortado, y en varios frentes.

Las únicas buenas noticias que ha recibido en los últimos meses, han venido por cortesía del PP con el voto de Casero y la pelea interna entre Casado y Ayuso.

Por la labor de gobierno, nada. Lo mires por donde lo mires, va de irrelevante a desastrosa. Sí, hemos apoyado a Ucrania, pero nos hemos puesto de perfil y con la polémica de las armas por la parte de Podemos, pero la gestión de los problemas de energía, la absoluta incapacidad para manejar la huelga de transporte, ni con negociación ni policialmente, ahora esta historia con Marruecos y Argelia en el peor momento posible...

Son momentos de desconcierto, de falta de liderazgo, de tener una visión clara de donde estamos y hacia donde vamos,... Y, para más inri, ha empezado la séptima ola.

Probablemente sean los peores momentos de España en el siglo XXI, por encima de la crisis del 2008 o el conflicto en Cataluña.