Ayer vi la ultima pelicula de Ken Loach. Ganadora de la palma de oro en el ultimo festival de Cannes, y a priori bastante interesante en su tematica. Los inicios del IRA alla por los años 20. La calidad filmica de la pelicula es inversamente proporcional al contenido de la misma. Una gran pelicula visualmente, una foto preciosa, unas interpretaciones notables, musica, ambientacion etc...sobresaliente y absolutamente nauseabunda en el tono maniqueo, partidista y personalisimo del director. Y lo peor de todo, panfletaria hasta la arcada. Me parece muy bien que cada cual exprese sus opiniones con mas o menos fortuna, pero me toca las narices que alguien haga apologia de algo, de manera tan descarada, tan bellaca, y sobre todo tratando de imponer sus dogmas como los unicos posibles. El cine de Loach ha sido una constante en su lucha de señalar las miserias sociales y politicas que inundan el planeta. Me parece bien. El tio es bueno en eso, y te enseña realidades de un modo poetico y sutil. Hasta ahora. Todo el mundo sabe ya en que espectro politico se mueve Loach, pero antes al menos se lo curraba. Buscaba metaforas, poesia,detalles de la vida cotidiana que trascendian en discursos politicos mas o menos aceptables, y ahi radicaba el talento de este hombre. Cine politico y social contado de una manera a veces dura, siempre realista pero con gotas de ingenio,lirismo, sutileza, que lo hacian llevadero incluso cuando no compartieras su causa. En esta peli no hay nada de eso. Desde el minuto uno, los buenos son buenos buenisimos y los malos son malos malisimos de los que no pagan en los bares y se llevan tu ultimo cigarro. Una lastima, pero me da que este hombre con el tiempo va mejotando su capacidad cinematografica en lo puramente visual,y va perdiendo aptitud narrativa y sutileza en el contenido. Eso o se hace viejo y ya todo le importa una gaita. Al margen de esto, que gracia me hacen todos aquellos que buscan una revolucion social al grito de igualdad, democracia, derechos, libertad, con una pistola en una mano manchada de sangre. Hay que joderse.