He de reconocer que había mucha hambre de ver esta película, pero una vez vista ha sido como un pequeño piscolabis que apenas me ha saciado el apetito.
Esta claro que esta película le iba demasiado grande a su director Gary Ross. La novela de Suzane Collins daba para mucho más y lo que nos ha llegado a nuestras pantallas tiene un regustillo a aquellas series B de los años 50-60 que se hacían con más ganas que medios.
Al mediocre trabajo de dirección se le suma una fotografía bastante pobre, y el resultado son un puñado de caóticas escenas sin pies ni cabeza (casi todas las que tienen algo de acción...) Tampoco ayuda mucho una producción muy cuestionable y que apenas consigue recrear la distopía de Capitolio, y mucho menos hacerla visualmente creíble.
Se salva por un decente guión y la intensidad de una historia que mantiene bastante bien el ritmo, una actuaciones bastante decentes (sobre todo la de su protagonista Jennifer Lawrence) y una banda sonora, algo polémica, pero acertada en mi punto de vista. También me ha gustado la producción de maquillaje y vestuario, algo poco visto y muy al servicio de lo que se narra.
Conclusión: lo que pudo haber sido y se quedó por el camino, esta película sí que merece un remake.


LinkBack URL
About LinkBacks





Citar