Aunque esto de la música relajante me suele poner bastante nervioso algunas cosas me funcionan con cierta regularidad. Una de ellas es la compositora-arreglista-directora Maria Schneider. Esta norteamericana discípula de Gil Evans consigue lo que a muchos le puede parecer imposible, superar al maestro en hondura, color, expresividad y sentido del desarrollo musical. Cualquiera de sus discos es fenomenal, pero yo recomiendo especialmente Evanescence, Coming About o Allegresse.
Lo interesante de María es que es capaz de lidiar con ciertas dosis de caos en esas orquestaciones tan relajantes, casi flotantes.
Saludos