Es que la gente tiene muy mal gusto. Aún recuerdo de crío cuando mis padres compraron la TV CRT de 25" 4:3 Philips K12 con su famoso botón verde (que lo pulsabas pensando que era un algoritmo inteligente que procesaba la imagen no se cuantas miles de veces por segundo), así era como lo decían en el anuncio y no era más que una configuración realizada desde fábrica con unos valores de brillo y contraste y color adecuados para asemejarse al cine. Eran los años 1977-1978.

Esa tele triunfó por su famoso botón verde. Ibas a otras casas con sus Telefunken, Sanyo, entre otras y la novedad del color era verlo chillón, chillón, irreal, nada natural. Tan simple como preconfigurar con un botón un ajuste real y se llevó el premio al mejor tv de la época.

Luego llega Sony con su Black Trintron en los 90, y vuelve a triunfar por lo mismo, la naturalidad de sus colores que con pocos conocimientos, conseguías ajustar.

Y en la época actual, nos han sabido vender los colores brillantes con mucho brillo y todas las marcas a ver quien la hacía con más brillo (en las características te presentan ese valor, como a mayor, más buena), y la gente, pica, salvo unos cuantos que no queremos antorchas en casa.
Yo no tengo Plasma en casa por el hueco del mueble, los perfiles de los LED son más delgados y me caben más pulgadas en el mismo hueco los LED, pero he aprendido a ajustar bien los valores de brillo y contraste para obtener un resultado casi casi como el plasma o como aquella Philips K12 que tanto gustó.

El ser humano es manipulable, y la masa compra aquello que te taladran día tras día en los medios, y al final hasta te convences que es lo mejor.