Estamos ante un decodificador que tiene la posibilidad de ser la referencia del sector si juega bien sus cartas.
Es el todo en uno que cualquiera desea, puesto que combina alta definición satélite y terrestre decodificando todos los modos de emisión (especial mención al 4:2:2, muy usado en feeds deportivos).
También porque por la opción de disco duro te da la posibilidad de grabación y reproducción, que con doble tuner te permite ver un programa mientras se graba otro.
Y por supuesto porque es un Media Center que con ello y una conexión de red ya te da posibilidad de todo. Y a medida que las actualizaciones vayan avanzando las posibilidades pueden ser infinitas.
El AZBOX está pensado para hacer que en nuestro salón junto a la TV solo esté él y en todo caso también el equipo de sonido (bueno y admitimos que a pesar de poder juegar en red no puede substituir a la videoconsola de última generación que prefieras).

En el tema de las pegas es que estamos ante un decodificador muy joven que aún no ha liberalizado su código fuente, por lo que el soporte hasta el momento a pesar de ser medianamente bueno, no es suficiente para lo que actualmente demandamos de un deco linux y demandamos mucho porque la sombra de Dreambox es alargada y las ganas de algo de calidad a precio asequible son muchas. Este es el único punto negativo, pero nadie duda de que en el momento de que el soporte de con la tecla estaremos hablando del decodificador más completo del mercado. Lo mejor es que el problema es que se trata de conseguir estabilidad y velocidad; y que ello radica en el software y no el hardware, con lo que, como ya he dicho, cuando den con la tecla adecuada esto va a ser imparable.

Ahora bien, miremos el decodificador desde el punto de vista de salida fábrica y olvidemos el tema del "software alternativo"; es decir vamos a ver el AZBOX desde la funcionalidad inicial y comparemosló con otros del mercado a mismo precio o incluso superior, y nos daremos cuenta de que por prestaciones es lo mejor y más completo que hay.

Se abre el tiempo de ruegos y preguntas