A ver, el mayor problema de estas situaciones suele ser la falta de previsión.

Si uno decide que su casa va a ser minimalista y encima se trata de una nueva vivienda (como en tu caso) y las cuentas corrientes no tienen telarañas (como también supongo en tu caso), lo más sensato es hacer un diseño previo donde poder batallar con los problemas que se presentarán al integrar un espacio de estar a un equipo de audio y video.

En este caso ya hace tiempo que existe el pladur y con él se pueden hacer maravillas como empotrar altavoces, hacer cornisas falsas o mil cosas donde ocultar e integrar sistemas para que no queden aparentes a la vista. En tu caso quieres partir de una sala ya hecha y colocar los aparatos lo menos visibles posible sin tocar ni una pared... que de haberlo previsto primero (imagino que estás hablando de una obra nueva), habrías podido planificar tu salón desde cero teniendo en cuenta todos esos factores que comentas.

Respecto de las arrugas o marcas en las pantallas enrollables, me refería exclusivamente a las de tipo ALR que llevan una trama fresnel (en relieve) y que es eso la que puede dar problema con un uso continuado.

Aunque tengas esos 9000 euros para montar un mueble integrado de los comentados anteriormente, sigo opinando que es más práctico un proyector independiente UST de sobremesa y usar la pared frontal como pantalla... sobre todo si en poco tiempo ya tienes previsión de tener chalets y casas en el pueblo.

Un saludo del Oso